Os proponemos descubrir los atractivos turísticos de una de las ciudades murcianas, más representativas del barroco rural de la región, que fue el escenario de batalla entre los heroicos Fajardos, los Marqueses de los Vélez y la otra nobleza del pueblo, los denominados hidalgos.
Por la mañana podréis visitar distintos lugares:
Centro Histórico
El casco antiguo de la ciudad está declarado como Conjunto Histórico Artístico, ya que cuenta con distintos atractivos, entre los que sobresalen: la Placeta del Carmen, la Parroquia de San Miguel Arcángel (s. XVI), el Real Monasterio de la Encarnación y el Castillo de los Marqueses de los Vélez.
Museo de Arte Ibérico El Cigarralejo
Esta situado en el Palacio de José Llamas (siglo XVIII), guarda piezas arqueológicas halladas durante los cuarenta años de excavaciones en la necrópolis ibérica.
Cuenta con diez salas, donde se exhiben ochenta ajuares completos funerarios, ordenados según su fecha. Paralelamente, cada uno de los cuales está consignado a uno de los temas principales del mundo de los iberos.
Museo Cristóbal Gabarrón – Fundación Casa Pintada
La Casa Pintada una vivienda de estilo palaciego edificada en 1780, es la sede del museo, se distribuye en tres pisos, una bodega y un torreón.
Su característica principal es que la fachada principal, está totalmente decorada con ornamentos de fondo popular.
Este Museo muestra una exposición de la obra del artista Gabarrón, que brinda la opción de conocer su trayectoria desde sus comienzos figurativos, hasta las obras más recientes.
Villa Romana de los Villaricos
Está situada en el lado izquierdo del río Mula, en el lugar llamado Arreaque. Es una villa romana con una extensa cronología, que va desde el siglo primero hasta el siglo sexto.
Esta villa se desplegó en torno a un núcleo principal y distintas construcciones dispersas consignadas principalmente a trabajos agrícolas.
Después de una mañana repleta de visitas, podréis hacer una pausa y reponer fuerzas tomando una buena comida.
La tarde será menos intensa, visitando:
Ermita del Niño de Mula
Es una construcción barroca del siglo dieciocho, según la tradición del municipio el Niño Jesús se le apareció al pastor Pedro Botía, en el año 1648.
La pequeña iglesia es de una sola nave, con bóveda de cañón y la decoración del interior es de estilo neobarroco. La imagen primitiva no se mantiene, siendo la actual imagen obra de José Sánchez Lozano.
Imagen: Vista de Mula – Wikipedia
Amsterdam
Barcelona
Estambul
Granada
Lisboa
Madrid
Marrakech
Nueva York
Sansebastianstyle
Sevilla
Venecia